Las actividades náuticas y la gastronomía de río se combinan con la naturaleza del Parque Nacional Pre-Delta, la tradición del circuito de Aldeas de Alemanes del Volga y la aguas termales, entre otros atractivos de la oferta turística de invierno de la ciudad de Paraná y sus alrededores.
Las aguas marrones del Paraná son protagonistas de la propuesta en gran medida, ya que la historia y la actual actividad de la capital de Entre Ríos tienen que ver con el correntoso curso de agua del mismo nombre.
Toda la costanera, en especial la zona junto a las verdes barrancas del Parque Urquiza, es eje de la actividad vinculada al esparcimiento, deportes náuticos, la gastronomía y el disfrute del paisaje fluvial, con sus rojos atardeceres de soles gigantescos que caen detrás de la ciudad de Santa Fe, en la margen opuesta.